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Editorial: El machismo en Casablanca

No sólo porque el juez de Policía Local haya hecho mofa de la ordenanza municipal contra el Acoso Callejero del alcalde UDI Joaquín Lavín en Las Condes, hablamos de machismo. Desde el mismo seno municipal comandado por el RN Rodrigo Martínez, se han promovido “celebraciones” del Día de la Madre con el “Festival de la Dueña de Casa” (sí, Dueña de Casa y confórmese con eso), o del Día del Padre, con reconocidas artistas de televisión, en su afán de cosificar y sexualizar a la mujer con instinto cavernario (Francesca Cigna como “Blanquita Nieves” o Marlen Olivarí)

Una Ordenanza que no se quiere aceptar en su idea original, un show subido de tono y que no se condice con la corriente social que se vive en el mundo, han marcado la semana noticiosa en dicha comuna, que aún vive como si estuviera esperando un tren. Y es parte de un tremendo problema social que aún no logra ser visualizado o internalizado.

Casablanca quedó aislada del paso expedito de la Ruta 68. Hay accesos, sí, pero se ve una ciudad cubierta por niebla y los vehículos pasan de largo. Pero la idiosincrasia reinante ha resultado un caldo de cultivo de costumbres que no van al ritmo de sus trabajadores y estudiantes que tienen que partir a Valparaíso, Santiago o a San Antonio.

Hay temas globales que azotan la comuna, como la drogadicción, la delincuencia y el alcohol, que se traducen en una constante inseguridad a vista y paciencia de las autoridades. Y de la mano, hay otro problema importante y se traduce en lo que mencionamos hace un momento: hay malas costumbres que fomentan vicios y conductas que deben ser erradicadas, como lo es el machismo en Casablanca.

No sólo porque el juez de Policía Local haya hecho mofa de la ordenanza municipal contra el Acoso Callejero del alcalde UDI Joaquín Lavín en Las Condes, hablamos de machismo. Desde el mismo seno municipal comandado por el RN Rodrigo Martínez, se han promovido “celebraciones” del Día de la Madre con el “Festival de la Dueña de Casa” (sí, Dueña de Casa y confórmese con eso), o del Día del Padre, con reconocidas artistas de televisión, en su afán de cosificar y sexualizar a la mujer con instinto cavernario (Francesca Cigna como “Blanquita Nieves” o Marlen Olivarí), dan cuenta de utilizar no sólo recursos públicos para “entretener” o para dejar “contentas” a madres y padres, sino que se abusa del espacio y especial dedicación que no sólo es un vídeo conmemorativo y unas flores o un vino de alto costo como regalo. Los tiempos actuales chocan con lo que el padre (el macho, el proveedor, el supra protector) dice y decida por la familia. Es una maldita costumbre que permanece en muchas familias e incluso en trabajadores del área agrícola y que se suman también a los males de las grandes ciudades.

En la línea de este machismo encabezado por el municipio, el alcalde Martínez en recientes declaraciones a Radio BíoBío indicó que “sería mucho más prioritario -dentro de mi forma de ver la sociedad de hoy en día- que se ordenara más lo que son las redes sociales y las faltas de respeto (en vez) de que estas ordenanzas que están de moda”. Curioso, ya que las faltas de respeto por redes sociales son el reflejo de la sociedad de consumo y es complemento de lo que dice la calle. Y la calle también reclama por redes sociales del atropello a la dignidad de la mujer, a sus derechos fundamentales. Y Casablanca es machista por esencia y su autoridad de patrón de fundo (con su eterno poncho).

Si bien una ordenanza como las de las comunas de Recoleta o Las Condes están a la espera de consulta por la Contraloría, independiente de su resultado, que un alcalde no se adapte o no entienda los cambios sociales en pleno siglo 21, es simplemente, no entender nada. Si dice sí o no la CGR, la municipalidad puede y debe tomar parte en el asunto, junto a las demás demandas de seguridad en una localidad a sólo 30 minutos de Valparaíso, una hora de Santiago o a 50 minutos de San Antonio, donde una luminaria en una avenida tapada por las copas de los árboles, alumbra como linterna, si es que hay luz. O dejar de ser pasadizo y distribución de droga en las poblaciones, en claro aumento desde 2012 hasta hoy.

Afortunadamente, existen varias organizaciones de mujeres que han puesto el tema sobre la mesa y han elevado una carta al concejo municipal para empezar a conversar sobre lo que ya no hay pie atrás: detener el Acoso Callejero, que es el principio para una agresión sexual. Y no es un eslogan, es simplemente que no es llegar y decir algo a una mujer, que no lo ha pedido ni lo pedirá. Distinto es empezar a conocer a alguien y entablar una posible relación. Si resulta, que sea con respeto.

Danilo Alarcón Astete
Periodista y Director
Espacio Regional






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