Columna de Waldo Vera: Plaza de Armas de Casablanca, la lápida del urbanismo participativo

Los casablanquinos estaban conscientes que en algunos sectores de la Plaza se encontraban algunas baldosas en evidente mal estado por el alzado de las raíces de los añosos árboles, eran sectores muy focalizados que solo comprometían el 20% del pavimento total, siendo muy generoso. Sin embargo, la intervención total de la plaza, la enorme inversión pública y el diseño no socializado entre los ciudadanos, ha generado críticas a nivel general.

Waldo Vera Sánchez. Arquitecto.

Seguramente usted ha tenido la oportunidad de pasar por Casablanca, ya sea a pagar un parte al juzgado o bien a degustar un exquisito vino en alguna de las viñas, o bien una pasada fugaz por su centro histórico. Pues bien sobre el centro histórico, podemos afirmar que Casablanca nace en un vértice del camino real, aquel camino que otrora unía la capital de Chile con el naciente puerto de Valparaíso. Es este vértice se emplaza la plaza de armas y la añosa Iglesia de Casablanca que data de 1914 aprox. (edificio actual). – En el entorno de la plaza de armas se emplazan el edificio Municipal y la Cooperativa Agrícola y Lechera (CALCA), ambas edificaciones con tintes coloniales. La plaza de armas de Casablanca y también su entorno, han sufrido intervenciones desafortunadas, con un sentido urbano caprichoso y ecléctico (una mezcla de muchos elementos). Escaños que se han instalado sin medida en el espacio público y paraderos (refugios peatonales) cuyo desafortunado diseño no protege ni de la lluvia, ni del intenso sol (primavera verano), incluso más estas desafortunadas intervenciones en algunos casos ni siquiera cumplen con el DS50 o rutas accesibles que promueven ciertos anchos y accesos universales para personas con discapacidad. Es muy recurrente observar estos paraderos al lado de árboles o rutas que son bloqueadas por ubicación de basureros, pavimentos discontinuos etc. Respectos de los escaños, han sido instalados en aceras que no cumplen en ancho normativo, también dificultando el libre y expedito tránsito de los peatones.

En Casablanca hace falta una dirección o imagen objetivo de la ciudad, ya que hoy tenemos un popurrí de elementos sueltos que son disonantes entre sí, mal diseñados y ubicados fuera de norma. En este sentido se contradice absolutamente una reciente intervención de baños públicos y un recinto que presta alojamiento a corporación de carácter turístico. De diseño postmoderno en un contexto patrimonial o de carácter histórico como lo es el entono de la Plaza de Armas.

Ahora bien, en la ciudadanía ha generado el rechazo transversal la intervención a esta plaza, a la cual se le adjudicó un Fondo Nacional De Desarrollo Regional (Licitación ID: 5300-20-LR18 en Mercado Público) por $480.000.000,- para generar nuevos pavimentos y realizar cambios en el diseño del lugar más importante de la comuna. Los ciudadanos de Casablanca estaban conscientes que en algunos sectores de la Plaza se encontraban algunas baldosas en evidente mal estado por el alzado de las raíces de los añosos árboles, eran sectores muy focalizados que solo comprometían el 20% del pavimento total, siendo muy generoso. Sin embargo, la intervención total de la plaza, la enorme inversión pública y el diseño no socializado entre los ciudadanos, ha generado críticas a nivel general. En el concejo municipal del día 12 de febrero de 2019, le fueron solicitados al municipio nuevos fondos por $47.000.000.- para solerillas, bombas secundarias de fuente de aguas, enchape de piedra para fuente y faroles de fierro forjado (esto para recuperar el aspecto “patrimonial” de la plaza). Gota que rebalsó el vaso en los ciudadanos y también de la clase política.

La fecha de entrega de las obras del polémico proyecto será el día 13 de Marzo, para una obra innecesaria en los términos que se ha proyectado y ejecutado, de altísimo gasto público nacional y comunal, sin una imagen objetivo al menos del centro histórico de la comuna de Casablanca. Las faenas se realizaron en pleno verano privando a los ciudadanos de la escasa sombra en espacios públicos y obligando a realizar el tradicional encuentro de Payadores en el Estadio municipal. Lo que deja entrever que las inversiones públicas en Casablanca podrían cubrir demandas de primer orden, como mejora de aceras en mal estado, proyecto de alcantarillado para zonas aledañas al Estero de Casablanca o bien adquirir un predio para proyectar un gran parque comunal y cambiar arbolado exótico en la ciudad por árboles nativos.

Hace al menos unos 7 años se realizó cambio de luminarias en toda la ciudad, se instalaron luces blancas en una zona donde la niebla prolifera en otoño e invierno, se recomienda para estas zonas la luz naranja. Aquellas luces blancas de pocos lúmenes y ubicadas a una gran altura, tenían prácticamente en penumbras a los peatones en las noches. Este mal diseño del proyecto obligó a que entre 2018 y 2019 fuesen instalados focos secundarios a una altura razonable y con lúmenes adecuados en algunos puntos de la ciudad. Este es un ejemplo de la mala planificación y de las decisiones que posibilitan la ejecución de proyectos en los cuales hay que reinvertir cuantiosos recursos para mejorarlos.

En cuanto al transito vehicular y dadas las altas velocidades en las cuales algunos automovilista transitan por la comuna, es que el municipio como medida inmediata a dispuesto la instalación de lomos de toros de gomas en un sin número de lugares, villas o poblaciones, por lo general. Según la ley de tránsito estos elementos deben ser debidamente señalizados y ajustarse a la norma. Pues bien ni lo uno, ni lo otro, es decir ni señalizados , ni en norma, lo que vuelve aún más peligroso un transito que debería ser seguro tanto a peatones como automovilistas. En el mismo sentido y dados los accidentes automovilísticos acontecidos en algunas intersecciones, resuena en el sentir ciudadano la constante pregunta si es no pertinente la instalación de semáforos. El alcalde Rodrigo Martínez es un férreo opositor a dichos elementos que regulan el tránsito, no obstante, el creciente número de vehículos transitando por la comuna.

El tratamiento del urbanismo en una ciudad es complejo, en el caso de Casablanca quizás muchas manos que no son profesionales intervienen en decisiones que deberían ser de los expertos únicamente. Esto se nota por lo ecléctico que está siendo la ciudad, cada vez más parecida a una ciudad hibrida, sin identidad o un norte en el diseño. Las futuras administraciones deberán invertir cuantiosos recursos por ejemplo en limpiar la ciudad de tanto elemento dispuesto sin criterio, que más que ayudar complejiza la apreciación del mismo y lo vuelve poco funcional. El urbanismo actual es participativo en el diseño cívico y los ciudadanos son integrados, levantando la información de base en trabajos lúdicos. Esto hace que los habitantes quieran a su ciudad, porque la plaza es su patio, la calle es su calle y su comuna es el lugar donde habitan de manera cotidiana, la conocen de punta a cabo.

Las opiniones vertidas en esta columna son de responsabilidad de quien las emite. Y no necesariamente,
va de la mano con la línea editorial de Espacio Regional

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