Rutas de pago rurales: el trabajo más silencioso del I​nstituto de Previsión Social​

En la Región de Valparaíso, de extensas zonas rurales, existen siete rutas de pago que buscan facilitarle la vida a las personas. Cada una sirve para descubrir lo menos conocido de nuestra geografía y revela el trabajo acucioso en que se funda el compromiso más profundo y genuino del IPS con la protección social.

Según datos preliminares del último Censo, Valparaíso es la tercera región más poblada de Chile, después de la Metropolitana y del Bío Bío. De sus 1.790.219 habitantes casi el 92% de la población es urbana y sólo el 8,4 % de la población habita en zonas rurales. Ese porcentaje menor es el que ha motivado el diseño de las siete rutas mapeadas por el Instituto de Previsión Social (IPS) para llegar mensualmente a pagar las pensiones y beneficios a aquellas personas que residen fuera de las ciudades principales de la región.

Y a raíz de eso es que, cada principio de mes y sin falta, una pequeña comitiva escolta a un camión Brinks, encargado de hacer los circuitos para permitir la llegada de su dinero a los habitantes de una serie de caseríos, villorrios y las pequeñas comunidades que mantienen viva la tradición rural más genuina de nuestro país.

Existen denominadores comunes: se trata de lugares equidistantes para facilitar el acceso de muchos, los usuarios ya se conocen entre sí, está muy bien señalizada la fecha y hora del pago del mes siguiente y pequeñas ferias se instalan y rodean los puntos de pago, para ofrecer ropa de guaguas, niños y adultos, enseres para el hogar, frutas y verduras, té, café, empanadas, sanguchitos y un sinfín de otros productos.

Y es así como a los sitios que son visitados por el IPS móvil, se suma esta modalidad, que llega a La Laguna, Maitencillo, Horcón, Ventanas, Potrerillos, La Quebrada, La Canela Baja, La Canela Alta, El Rincón, Pucalán, Lo Maquis y Los Maitenes, Petorca, Chincolco y Pedegua y otras decenas de localidades y caseríos de diversas provincias de la región.

El director regional del IPS, Juan Carlos Tapia, destaca que “este trabajo se suma al de nuestra oficina móvil, también fundamental porque recorre sitios que no cuentan con Sucursal con la cercanía que quisiéramos y llega, por ejemplo, a Placilla, Laguna Verde, Papudo y Chincolco, por mencionar algunas.” Al respecto, afirma que “esto que hacemos silenciosamente, es tan importante como lo visible, pero revela tal vez mejor el compromiso social genuino del IPS con la protección social en su sentido más profundo, porque la población rural es mucho menos numerosa que la urbana, pero a nosotros nos importan las personas y no los números.” 

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