Familiares alegan inocencia de moradores en la explosión de Peyronet en Quilpué

Crónica de Espacio Regional

Pamela Guerrero acusó presiones y entablarán acciones legales para establecer responsabilidades. Indicó que «no hubo balón de gas y la cocina quedó intacta».

No ha sido fácil para los familiares de las víctimas de la explosión de gas en la calle Peyronet en Quilpué. Luego del fallecimiento de Carlos Guerrero, familiares no habían querido dar su versión de los hechos. Hasta ahora.

En la Iglesia Metodista Pentecostés en Valparaíso, se llevó a cabo el Culto para despedir de manera religiosa los restos del señor Guerrero, trasladando sus restos hasta el Cementerio Parque del Sendero en Villa Alemana.

Familiares y miembros de la congregación llegaron hasta el templo de San Martín, barrio Puerto. La prensa, esperaba pacientemente hasta que concluyera la ceremonia. Ahí enfrentó, valientemente, una de las hijas, Pamela Guerrero.

Sus palabras transmitían serenidad, a pesar del dolor de tener que ir a enterrar a su padre: «Ustedes (prensa), comprenderán y entenderán que esto es complicado, difícil, despidiendo a mi papá. Las circunstancias no son las que uno quiere. Nos hemos alejado de la prensa porque nos hemos avocado a la recuperación de mi mamá y nuestros sobrinos. Amistades cercanas nos han ayudado. Tanta información errónea me ha llevado a hablar con ustedes. Haremos una declaración oficial con nuestros abogados, pero sí adelantamos que el 80% de lo que se ha dicho es erróneo».

Continúa: «No estamos hablando de una persona que estaba manejando ebria y haya chocado a alguien, haya querido encender algo y haya matado a su padre, y haber dejado en esas circunstancias a mis sobrinos y a mi madre. Mi hermana es una víctima, mis padres, mis sobrinos, son víctimas. Ellos no son las personas culpables como se las quiere poner. Aquí hay empresas y organismos responsables. Y ellos tienen que pagar, de acuerdo a lo que la justicia tiene que indicar».

«Las autoridades han manipualdo los hechos»

Dentro del relato, responsabiliza a las autoridades: «Las personas que han estado a cargo del lugar, han manipulado los hechos y eso es grave, vamos a resolver en su minuto. Esto es una tragedia. Quienes han ido, verán que esto es terrible y no corresponde a una manipulación casera. Ni el Gobierno ni el Alcalde de Quilpué y ninguna autoridad, excepto Lily Pérez, nos ha brindado apoyo y orientación. Ni siquiera hemos pedido una casa. Se ha culpado a una persona, que tiene a su papá muerto, su mamá grave y a mi sobrinos recuperándose».

Insiste en que «prontamente, daremos a conocer todos los detalles para que se den cuenta que más del 80% de las cosas que se han dicho son graves y no corresponden».

Consultada sobre acciones legales, Pamela Guerrero indicó que «sí, el alcalde es el más interesado junto a la inmobiliaria, en remover los escombros y eso obviamente que no puede ser así porque hay pruebas que se tienen que utilizar para la investigación». 

«No existe ningún balón de gas, la cocina quedó intacta», agregó al final de la declaración que prestó a los medios a la salida del templo.

Los familiares y amigos partieron rumbo al cementerio para dar el último adiós a don Carlos Guerrero.

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